Terapia de Pareja: No me ama como yo lo amo

Escrito por Elsa Lorena Rojas Arriaga

 

Centro de Atención Psicológica Interacciones Puebla

 

Podría  comenzar por un sinfín de definiciones del amor pero eso es bastante trillado ya que en el camino de la terapia misma me he topado con varias versiones que además de funcionales o disfuncionales a mi percepción, me indican que esto va mas allá de un significado o de una teoría, es comprender todo un numero de factores ambientales, sociales, culturales, temporales, entre otros. De los cuales hablaremos a lo largo de este escrito.

Todo comienza cuando al ir caminando, en el camión, con los amigos, en el trabajo, en terapia escuchas: “es que él /ella no me ama como yo amo” eso lo podríamos entender de muchas formas pero he llegado a la conclusión de que esa frase engloba esto:

 

Socialmente estamos en un momento donde las redes sociales, los estereotipos, lo que debemos de aparentar y lo que debemos de ser se rige por un número infinito de cuestiones, el cuerpo perfecto, la ropa, la posición económica,  el poder adquisitivo, el trabajo perfecto, el carro, el celular, la carrera, la casa, la maestría y al final la novia- novio, esposa – esposo, la pareja perfecta el cual también tiene que cubrir todas las expectativas antes dichas para poder tener una relación estable porque para eso estamos, nacemos- crecemos- edad reproductiva- muerte según lo que nos marca la sociedad y entonces nos sumergimos en una cuestión de tiempos y de sucesos que se tienen que hacer y tener a determinada edad, sin embargo esto sólo es generador de personas frustradas, estresadas y sobre todo con miedo a un compromiso y eso es el problema uno. EL COMPROMISO que lo escuchamos muy frecuente con un “yo me comprometo”, “me comprometo a” pero en la práctica es uno de los factores que más trabajo cuesta llevar a cabo por que bajo los  estatutos del “deber ser” te han programado para devaluar cada logro entonces muy pocas veces realmente nos sentimos preparados para hacer frente a estas palabras.

 

 

 

Si eso lo mezclamos con el nuevo “medidor” del amor que es la velocidad con la que contestamos nuestras redes sociales a la persona que amamos, la pareja o el titulo que usted le ponga a esa persona que tiene el poder para hacerlo sentir bien o mal pues aún es más difícil porque el compromiso ya no solo es medido bajo el “deber ser” y “lo que debo de tener”, también lleva la carga de “ si no me contesta es porque está haciendo algo” y esto siempre tiene que ser relacionado a algo negativo y si tal vez está trabajando, leyendo, manejando, comiendo o solo tal vez no tiene que decir, pero nos han enseñado a tener una recompensa inmediata a lo que damos y no obtenerla es la muerte.

 

 

Porque nuestros pensamientos nos dicen que si yo doy el cien tienen que regresarme lo mismo, la pregunta que nos surge es  ¿El que yo de cinco  besos, abrazos, mensajes o llamadas obliga al otro  a dar cinco?  ¿Si él quiere o puede dar seis, diez, dos o cuatro? Entonces está mal, ¿Ya no es lo que tú quieres o ya no es lo que necesitas?

 

Derivado de lo anterior surge el segundo problema la ambivalencia entre LO QUIERES O LO NECESITAS y esto es muy fácil de responder nosotros podemos querer cinco carros pero al día solo vamos a usar uno, podemos tener el guarda ropa más grande pero solo usaremos un pantalón o una falda, una blusa o una camisa, pero estamos en el momento de querer y tener, eso hace que también en el amor tengamos que tener en cantidad ¿Cuánto quieres de amor? ¿Con cuánto estarías feliz, satisfecho/a, pleno/a? para que entonces teniendo esto claro no vayamos por el mundo buscando a la persona equivocada y entonces elaboremos mejor la preguntar en lugar de: ¿cómo te llamas? ¿Cuáles son tus expectativas? ¿Qué haces? ¿Que deseas? sólo preguntemos ¿Cuánto de amor tienes para dar? Y esto nos ahorraría muchos dolores de cabeza pero si fuera así de sencillo este escrito terminaría aquí y solo es el comienzo de todo..

 

 

 

 

¿Qué Necesito?

 

 

Una pregunta bastante compleja para muchos o para todos, porque no estamos acostumbrados a ver ni siquiera nuestras necesidades básicas tan solo tienes hambre y medio comes, te anda del baño te aguantas, tienes que poner un límite por que algo no te agrada te callas, ¿por qué en el amor sería diferente? cuando ya conocemos a la persona nos damos cuenta de que “no me ama como yo” ¿Tú cómo amas? ¿Tú que tanto estás preparado para dar y recibir? ¿Qué es lo que necesitas de una pareja? ¿Cuál es tu expectativa de una pareja? ¿Cómo es esa persona que llena tu perfil de pareja? Y cuando he llegado a preguntar esto en alguna sesión la respuesta automática eso es ser Egoísta.

 

 

¿De verdad es ser egoísta el tener clara mi necesidad  de amor o es solo la clave para que mi relación interpersonal, mi noviazgo, matrimonio fluya de una manera armónica con lo que digo, pienso, hago, deseo y necesito? Y sobre todo el primer paso para una relación asertiva, sana y con toques de lo que pocos sabemos ver y aceptar lo que MERECEMOS.

 

MERECER este punto es el más importante y para mí en el que radica realmente el problema del amor y daré mi punto de vista muy personal “no nos creemos merecedores de amor por qué no hemos hecho nada para merecerlo”. ¿Cómo? Es esto así de sencillo a nivel cultural todo el tiempo nos están bombardeando con tienes que hacer esto para ganar esto, “te mereces descansar ya has hecho mucho”, “te mereces esto por sacar buenas calificaciones”, “te mereces ese carro porque has trabajado duro” y ¿Qué hago para merecer amor? Ahí viene la pregunta del millón ¿Merezco amor solo por ser? ¿Merezco amor sólo por el hecho de estar? O tenemos que estar en la lucha constante de ser merecedor de su amor, que difícil es responder esto cuando las derrotas amorosas son numerosas y sobre todo el aprendizaje fue duro. Pero la respuesta es Sí, merecemos amor por el simple hecho de estar, nos han puesto tantas expectativas a cumplir, que llegamos al punto de ni siquiera nos sentimos merecedores de amarnos a nosotros mismos porque somos mujeres, homosexuales, lesbianas, de tez morena o blanca, bajitos, altos, chaparritos, gordos, flacos, con imperfecciones y defectos.

 

 

Entonces ¿cómo recibir amor cuando no somos capaces de darnos amor, de respetar lo que somos y aceptarlo? ¿Cómo aceptas al de enfrente cuando no estás a gusto con lo tuyo, como sabes que es amor lo que recibes si no sabes  si es amor  lo que das? A este punto o problema lo llamo AUTOESTIMA tenemos la definición en la cabeza de esto o la vaga idea y sino aquí esta: nosotros tenemos una imagen mental de nosotros mismos, es decir una percepción y una idea de cómo somos tanto física como psicológicamente. 

Nos formamos esa imagen a lo largo del tiempo, empezando en nuestra primera etapa de vida  y lo hacemos a lo largo de ella, podríamos decir que este auto percepción está en constante modificación. Esta percepción de nosotros mismos puede coincidir con la percepción que los demás tienen de nosotros o no, incluso esta percepción puede coincidir con la realidad o no, pero cuanto más realista sea esta percepción, más adecuada será nuestra interacción con el ambiente en el cual nos desarrollamos, más nos aceptaremos a nosotros mismos, mayor será nuestra capacidad de crecimiento personal y más sólida será nuestra autoestima.

La autoestima se puede definir como el resultado emocional que surge si aceptamos y nos gusta nuestro auto concepto.

Ya teniendo más claro este paso entonces retomamos el ser MERECEDORES, cuando estemos en sintonía de lo que soy, lo que me valoro, respeto y amo sabré lo que merezco por el hecho de ser y decidir dar mi yo a otro/a.

Y entonces no tendremos que estar en la lucha constante de hacer o tener que estar dando, exigiendo, aguantando, rogando, lo que no necesitamos o merecemos. Porque seremos capaces de llegar con una persona y decir desde un principio esto es lo que soy sin aparentar, sin maximizar, sin presionar, sin tener que hacer que funcione por que la otra persona solo será el compañero de todo lo que  ya somos y no el generador de lo que creemos que ser o queremos ser, de nuestro estado de ánimo, de nuestros planes, de nuestra vida.

 

 

Y al resolver esto quitaremos el primer problema el miedo al compromiso por que con base a una buena autoestima no necesitamos cumplir la expectativas de nadie más que las nuestras y bajo este argumento estaríamos a gusto con lo que hemos logrado y lo que tenemos, por lo tanto podría compartirlo, estaríamos ocupándonos de hacernos felices y de darnos lo que necesitamos para entonces conocer lo que es el AMAR EN LIBERTAD el segundo se resolvería con el primero, porque lo que necesito estaría claro y por lo tanto podríamos pedirlo sin esperar que la pareja se vuelva psíquico o genio y con esto el problema no existiría por que nos sentiríamos con el derecho de merecer porque estamos compartiendo y no esperando… y al final entonces a todo esto es el comentario cuando alguien dice “ es que no me ama igual” …No porque eso es el amor.

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